Mostrando entradas con la etiqueta woodcock. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta woodcock. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de abril de 2020

La edad determina la distancia de migración en las becadas

¡Hola Becadas Viajeras! Espero que llevéis el confinamiento bien, dentro de lo posible. Tantos ratos muertos dan para repasar artículos antiguos de gestión de la becada y en esta ocasión traigo una publicación rusa de 2008, de VADIMVYSOTSKY y IVANILJINSKY, que estudió la relación entre la edad de las becadas y la distancia a la que emigran en otoño.

La distancia de migración está estrechamente ligada con la edad de las becadas

Se sabe que las aves de primer año en una amplia gama de especies migran más allá que de adultos, y en todo el rango de invernada los ejemplares de primer año llegan más lejos respecto a sus zonas de cría. También el análisis de recuperaciones de anillas ha demostrado que los juveniles sin experiencia en su viaje de primer otoño muestran una dispersión mucho mayor en la dirección de salida que los adultos. Estos patrones migratorios y de invernada no son muy conocidos en la becada.


Para realizar este estudio los autores se basaron en datos de anillamiento, realizado entre 1994 y 2007 cerca de San Petersburgo, Rusia. Las becadas fueron capturadas de noche en hábitats de campo abierto utilizando la técnica tradicional de focos de luz.

Todas las aves atrapadas fueron datadas usando el análisis de su plumaje, entre jóvenes, aves de primer año nacidas durante el año calendario de anillamiento y adultas, nacidas antes del año calendario de anillamiento.

El anillamiento se realizó al modo tradicional, de noche y en las praderas de alimentación de las sordas

Se anillaron aves locales y de paso durante septiembre y octubre, aunque la mayoría de las becadas fueron anilladas durante la migración de otoño. De acuerdo con las recuperaciones durante el período de cría estas aves migratorias pertenecen a poblaciones del noroeste de Rusia (regiones de Arkhangelsk, Leningrado, Pskov). Las recuperaciones de anillas de larga distancia desde noviembre hasta febrero fueron consideradas como recuperaciones de invernada. Se analizaron un total de 242 recuperaciones de invierno de 2.299 becadas anilladas. 

Se dividieron los datos en dos grupos, de la siguiente manera: 
  • aves de primer invierno (anilladas como jóvenes) y recuperadas en el primer año de vida
  • adultos invernantes (anillados como jóvenes y recuperados en el segundo año de vida o más tarde o anillados como adultos y reportados durante cualquier invierno)


El estudio de estas recuperaciones reveló que las aves procedentes del noroeste de Rusia tienen una amplia gama de distribución en invierno, que va desde Gran Bretaña a Grecia.

En el primer año las becadas pasan su invierno de promedio más lejos de las zonas de cría que los adultos. No encontraron diferencias significativas en las distancias migratorias entre los ejemplares de primer año y los adultos en las islas británicas, ya que allí la becada es un migrante de corta distancia. 

Las becadas jóvenes migrarían más lejos y de forma más dispersa

La dirección media de la migración para las becadas rusas del noroeste parece ser diferente de las escandinavas. 

Se sabe que un programa migratorio innato (dirección y distancia) permite a las aves de primer año llegar a su área de invernada general. Así, muchas aves de primer año guiadas por dicho programa migran tan lejos como les es posible y paran en el borde occidental del área de invernada. Las altas concentraciones de aves jóvenes en las regiones atlánticas de Francia y en la parte suroeste de Inglaterra lo confirman. Los adultos, guiados por una experiencia previa, podrían reducir sus rutas de migración y permanecen para hibernar en lugares favorables.

En el mapa siguiente se aprecia como de media las becadas de primer año (Triángulos) se recuperan más lejos que las adultas (Círculos) respecto al lugar de anillamiento (Estrella).


La presión de caza sobre la becada es diferente en los países europeos, por lo que los adultos y aves de primer año del noroeste de Rusia pertenecerían a poblaciones que están sometidas a una presión de caza diferente dentro de su rango de invernada. Por ejemplo, la presión de caza es mayor en las regiones atlánticas de Francia que en las interiores, lo que conduce a una mayor proporción de becadas de primer año migradoras de larga distancia en el total de capturas anuales.

Como siempre espero que esta entrada haya sido de vuestro interés y os espero en la próxima.

¡Ánimo que ya falta menos!

martes, 31 de marzo de 2020

La curiosa historia de una becada brevirrostra

Muy buenas. A raíz de la captura y anillamiento la pasada temporada de una becada con el pico anormalmente corto, conocida como brevirrostra, he enredado un poco en la bibliografía sobre esta anomalía de las becadas y encontrado una reseña en la revista de ornitología "Avocetta" con una anécdota en la que la protagonista es una becada brevirrostra y que me ha parecido curiosa.

Becada brevirrostra capturada y anillada en Navarra el pasado mes de diciembre de 2019

Los autores son Simon Rix, del Comité noruego de rarezas y el admirado Silvio Spano, un gran conocedor de la becada, miembro del grupo de especialistas de Becada y Agachadiza de Wetlands International

En este artículo nos dicen que durante un estudio ornitológico en el fiordo de Oslo, el 23 de octubre de 2013, uno de los autores (Rix) tuvo un avistamiento interesante.
Se trataba de un ave de color marrón volando bajo, justo sobre el agua, con un cuervo persiguiéndola. Al principio le pareció un gavilán, pero luego el pájaro marrón chapoteó en el mar, un comportamiento inusual para un gavilán. A través de los prismáticos la identificó claramente como una becada, pero evidentemente este no era un comportamiento normal para la especie. El pájaro permaneció en el agua en el agua por unos minutos y luego logró despegar y voló bajo y débilmente hacia tierra. Rix bajó hacia el agua y encontró a la asustada becada en la orilla mar, visiblemente nerviosa pero aún viva. Se notaba claramente que el pájaro no estaba en un buen estado físico, extremadamente delgada, y tenía un pico que era solo la mitad de la longitud normal. Poco después el ave se escondió debajo de un arbusto, a salvo de los depredadores.

La becada protagonista de la historia despegando del mar


Spano indica que la primera captura registrada de una becada con el pico corto o brevirrostra tuvo lugar oficialmente en Bretaña en el año 1933, seguida esporádicamente por otras hasta 1960 y ahora es posible afirmar que prácticamente se han producido capturas en todos los países del Paleártico Occidental donde la especie es cazada.



La hipótesis más plausible sobre el origen de este fenómeno está relacionada con los efectos mutagénicos de algunas sustancias aún desconocidas presentes en el medio ambiente, pero aún se ignoran las regiones de donde provienen estos individuos. Algunos autores sostienen que estas becadas pueden venir de ciertas regiones de Finlandia.

Primer plano de la becada brevirrostra


Además, ahora se ha establecido que en las aves pueden ocurrir cambios significativos en estructuras clave asociadas con la búsqueda de alimento en escalas de tiempo muy cortas. De hecho se ha demostrado que la estructura del pico puede cambiar en solo décadas, impulsada por diferencias en las oportunidades de alimentación y cambios sutiles en la tarea de búsqueda de alimento.

viernes, 10 de enero de 2020

Llega la cuesta de enero becadera


Muy buenas Becaderos Viajeros. Aunque algunas comunidades alargan el periodo de caza hasta mediados de febrero, en la mayoría de regiones ya nos hemos plantado en la recta final de la temporada. A estas alturas, en la mayoría de cotos ya solo quedan las supervivientes, esas becadas que han llegado hasta ahora gracias a su inteligencia a la hora de sortear a perros y cazadores o porque se refugian en esa esquinita del bosque que todavía no ha sido visitada.

Enero, el mes más complicado para el becadero


Estas becadas se muestran intratables, por eso han salvado el pellejo y a lo largo del mes se suelen acumular las observaciones sin posibilidad de disparo o simplemente nos conformamos con oírlas, ya que son pocas las sordas que se equivocan y conseguimos poner al alcance de la escopeta.

Después de valorar la temporada en base a “sensaciones” ahora es buen momento para analizar los datos más científicos que nos van llegando gracias a la aportación de los cazadores que participan en los estudios de los clubes de becaderos europeos.

Esta semana se ha publicado el primer resumen del inicio de la temporada en Francia, gracias al trabajo del Club National des Bécassiers. A 20 de diciembre y con la migración ya finalizada el índice de abundancia o ICA (número de becadas vistas para una jornada teórica de 3,5 horas) es de 2,02. Este valor es francamente alto, el más elevado de los últimos años. Por ejemplo, el ICA en 2018 fue 1,77, en 2017 de 1,65 y 1,64 en 2016.

Por lo tanto parece que al norte de los Pirineos están disfrutando de una temporada muy bonita.

Buena temporada en general


La proporción de jóvenes o âge-ratio para 1496 alas de becada analizadas es del 73,9%, un valor bastante alto, cercano al 75% de 2018 y bastante por encima del 55% de 2017 y el 70% de 2016. Se confirma, por tanto, que en primavera y verano las becadas criaron con éxito y este año hay un buen número de juveniles en los bosques.

El peso medio de las becadas pesadas es de 311 gramos, más o menos en los valores que se pueden considerar normales para Francia. En España las becadas son algo menores y pesan de media unos 305 gramos.

Destacar que a 20 de diciembre la participación de los becaderos franceses les ha permitido acumular un total de casi 59.000 horas de muestreo de caza, lo que da idea de lo involucrados que están en el país vecino, poco a poco tenemos que copiarles y aumentar la colaboración aquí.

En lo que respecta al "Proyecto Becada" del CCB, los cazadores que aportamos datos a través de la aplicación web podemos consultar en tiempo real los resultados de la temporada. Después de unos picos de densidad a últimos de noviembre y la primera semana de diciembre, se produjo una cierta caída de la presencia de becadas en nuestros bosques.

Sin embargo, el anticiclón que se centró en nuestras latitudes durante las Navidades, con las consiguientes noches claras y heladas, ha traído un pequeño nuevo goteo de becadas, por lo que a finales de año se pudo disfrutar de una bonita presencia de sordas.

Con todo ello el ICA en España alcanza el valor de 1,33, valor que se sitúa bastante por encima de los valores medios (1,21) La temporada, por tanto, la podemos valorar en general como bastante positiva, aunque reconociendo que la alegría siempre va por barrios.

También el valor de la proporción de jóvenes es moderadamente alto, un 61%, con lo que se produce el mismo efecto que vienen observando en Francia. Buena temporada de cría.

Con esta situación nos acercamos al arreón final. No parece que a medio plazo se atisben grandes fríos en el continente por lo que es de esperar que alcancemos el final de enero sin contratiempos. Mientras, intentaremos disfrutar de los últimos días de caza con moderación y con la conciencia de que las becadas que dejemos serán las madres de las becadas del año que viene.

¡Buena caza!






domingo, 15 de diciembre de 2019

Becadas: Llegamos al final de la migración de este año y una pregunta ¿Luna nueva o luna llena?


Muy buenas “Becaderos viajeros”. Nos acercamos peligrosamente a las jornadas que marcan el final de la migración de nuestras amigas. De hecho, nuestros vecinos franceses toman el 15 de diciembre como la fecha  límite para considerar que todas las becadas en teoría ya habrían alcanzado el lugar donde pasar el invierno. Vamos, lo que aquí conocemos como que todo el  pescado está vendido.


Bonitas jornadas de caza en los primeros días de diciembre


Lo cierto es que en los últimos años y con el problema del cambio climático tan de moda estos días, la línea que marca el final de la migración parece cada vez más difusa y yo no descartaría algún movimiento considerable en las próximas semanas, sobre todo si aprieta el frío en Europa. Soy de la opinión de que esta temporada todavía quedaría bastante becada al norte y un cambio del tiempo podría empujarlas a retomar la migración. No obstante, a medio plazo no se ven grandes fríos y tras el paréntesis de nortes de los primeros días de diciembre da la sensación de que volvemos al monólogo de las borrascas atlánticas que venimos soportando desde hace más de un mes. O lo que es lo mismo, vientos del suroeste-oeste, lluvias y temperaturas suaves.



La misma regata con un mes de diferencia, parece que algo ha llovido

La verdad es que se echa de menos el frío, las heladas y un inicio del invierno de verdad, tanta lluvia ya aburre, a este paso nos va a crecer musgo.


Imagen de Ventusky a 14 de diciembre. Seguimos con el viento de suroeste, persistente desde principios de noviembre


Como decía, durante los últimos días de noviembre y finales de diciembre tuvimos una pequeña ventana de noches despejadas y frías, acompañadas de vientos favorables o en calma y al menos por mi zona sí hemos disfrutado de una entrada considerable de becadas. Las jornadas de caza y anillamiento así lo atestiguan, con becadas levantadas en parejas, en zonas altas y bordes del bosque, síntoma de que se trataría de ejemplares recién llegados. Algunos de los pesos de las becadas, lejos de la barrera de los 300 gramos, reflejan que llegaron con el depósito de gasolina en la reserva.



En las salidas nocturnas de anillamiento también se ha notado un tímido incremento de las becadas encontradas, no algo exagerado, pero sí para salir de la depresión de los “Big Zero” de las últimas salidas.

Buenas jornadas tras becadas muy esquivas


En cualquier caso y por los datos que manejo estaríamos ante una temporada con una densidad de becadas dentro de lo normal. Como suele ser habitual, la alegría va por barrios y este año la mejor parte se la han llevado las zonas del interior frente a la cornisa cantábrica, pero en general podemos estar contentos.


Los cupos este año están muy caros


En cuanto a las becadas marcadas con emisores GPS en Estonia y que tan buena información nos están dando a través del blog becassemigration pues más o menos llegan a la misma conclusión. Los autores del blog dan por finiquitada la migración. De las 12 becadas marcadas, tan solo una ha llegado a Francia y el resto se reparten entre el Reino Unido y Escandinavia. Sinceramente, esto me ha dejado bastante alucinado, espero que sea algo puntual por el noviembre tan raro que hemos vivido en lo meteorológico y no una consecuencia del cambio climático. De ser así, podríamos estar viviendo una sedentarización cada vez mayor de las becadas, en el mismo sentido de lo que se está viendo con las palomas torcaces y otras migratorias.


Noches de anillamiento bien aprovechadas


Volviendo a casa, un fenómeno que también he observado es encontrar durante el día una gran cantidad de chazas en el monte, pero las becadas ya no estaban. Un amigo lo achaca a la luna llena de estos días, también podría ser el viento sur que las empuja hacia el interior…pero lo cierto es que parece que la becadas han parado lo justo para alimentarse, recobrar fuerzas y seguir su ruta. Lo cierto es que en el interior de la Península la temporada está siendo muy buena, cabe pensar que se trataría pues de pájaros que estarían de paso y finalmente acabarían recalando en tierras de Castilla o Extremadura.



Restos de la cena de las becadas, ya se habían marchado

¿Qué papel jugaría en estos movimientos la luna? ¿Creéis que influye en la migración? Lo cierto es que las concentraciones de becadas más brutales observadas anillando siempre las he vivido con luna llena, pero hay muchos que consideran la luna nueva como más favorable para la migración.

¿Cómo lo veis vosotros?

Off-topic, dos curiosidades que me han llegado esta semana y que merece la pena comentar.
Por un lado os paso las fotos de una preciosa becada con leucismo, casi completamente blanca y que ha sido abatida en un coto de Aragón por una cazador navarro que prefiere permanecer en el anonimato. El leucismo es una anomalía genética que provoca la falta de dos tipos de pigmentos de la melanina en aves y otros animales y que provoca que parte o todo su plumaje o pelo se presente blanco. Es una anomalía distinta al albinismo. En este caso casi toda la becada es blanca, algo muy inusual y que confiere al ave una gran belleza. Enhorabuena al cazador por esta becada que soñamos algún día con ver o cazar todos los aficionados a esta ave.





Y por otro, os paso las fotos de dos becadas que anillé esta pasada semana con dos curiosidades bastante más corrientes. Por un lado una becada adulta a la que le faltaba la primera rémige primaria y que en le momento de la captura estaba en mitad de crecimiento. Seguramente al final de la invernada ya la tendrá completa.



Becada con la primera rémige primaria en crecimiento


Y una segunda sorda anillada y que presentaba dos impactos de perdigón, en pata y ala. La becada estaba en aparente buen estado de salud, peso cerca de los 325 gramos y volaba perfectamente, por lo que seguramente saldrá adelante. Toda una superviviente.


Se aprecia la perdigonada en una pata



viernes, 29 de noviembre de 2019

Un ejemplo de la influencia del viento en la migración de la becada



Ya estamos cerrando el mes de noviembre y el comentario general de los cazadores y anilladores, por lo menos en las zonas en las que más me muevo, es que la cosa está más que parada para las fechas en las que nos encontramos.

Pocas perchas en este inicio de temporada


Por aquí la verdad es que el tiempo tan húmedo que hemos soportado en noviembre, con precipitaciones que han pulverizado todos los récords, no ayudan a la entrada de migratorias. Las becadas entran con cuentagotas y muchas eligen dar el salto hacia el interior, siendo las tierras de Castilla o Aragón más beneficiadas frente a estas zonas más cantábricas.

La razón podría estar en el efecto que tienen los vientos en la migración de la becada. De todos es conocido que esta ave prefiere viajar con el viento de cola y es con esta situación con la que hace trayectos más directos, cortos y rápidos. Si el “expreso” del noreste sopla con fuerza las becadas son capaces de plantarse en pocas jornadas desde el Báltico hasta la Península.

Imagen de Ventusky con la dirección del viento en Europa occidental el 27 de noviembre. Suroeste de libro.

 Esto precisamente es lo que no ha ocurrido en todo el mes de noviembre, cuando la sucesión de frentes nubosos de procedencia atlántica ha venido acompañada de vientos con toque del oeste, contrarios a la dirección de migración de la becada.

El efecto lo hemos podido observar con claridad gracias a las nuevas tecnologías y en concreto a las 12 becadas que el Club National des Bécassiers marcó con emisores GPS en Estonia en septiembre, junto a anilladores locales. Podéis seguir el periplo de estas becadas en el blog Bécasse Migration, muy recomendable ya que  nos da la info casi en tiempo real.

Imagen a 25 de noviembre del blog Bécasse Migration de la situación de las becadas equipadas con emisores GPS en septiembre en Estonia por el CLUB NATIONAL DES BÉCASSIERS. Todas han elegido las islas Británicas o Escandinavia


Hasta ahora y con los datos del anillamiento de becadas en las isla de Vormsi (Estonia) desde 2010, sabíamos que de 22 becadas anilladas recuperadas por caza, 10 aves (45%) se habían cazado entre Francia y España y tan solo 2 (9%) en el Reino Unido. Esto nos sugiere que el grueso de las becadas que crían en Estonia o emigran atravesando aquel país siguen la típica dirección Noreste-Suroeste, invernando en el suroeste de Europa.

Sin embargo y como decía, el seguimiento de estas 12 becadas con GPS nos dice que a 25 de noviembre, 5 de esas becadas ya están teóricamente al final de su destino en el Reino Unido, 3 en Suecia y 1 en Noruega. Muy lejos del que sobre el papel debería ser su destino invernal preferido, Francia y España.

La dirección de la migración de las becadas estonias parece indicar que los temporales no les han dejado bajar más al sur. Imagen de Bécasse Migration


El resto de las becadas (3) dejaron de emitir cuando todavía estaban en Estonia y Lituania.

La dirección de la migración de esas becadas llama poderosamente la atención, ya que  han seguido una trayectoria Este-Oeste y en algunos momentos incluso han llegado a desviarse hacia el noroeste, cruzando de nuevo el Báltico hasta plantarse en Suecia.

Es decir, o los anilladores franceses tuvieron mucho ojo y justo fueron a equipar 12 becadas “británico invernantes” o la meteorología de este otoño está obligando a las becadas a tomar una ruta migratoria distinta, orientando su viaje hacia el oeste, ya que los vientos continuos del suroeste les impiden bajar hacia el sur. Las temperaturas suaves y la falta de nieve allí tampoco parece que las obligue a hacer este esfuerzo extra.

La sensación es que las becadas que faltan aquí están mucho más al norte y la tecnología aplicada a la migración de estas aves parece confirmarlo. Está por ver si el cambio de tendencia para principios de la semana que viene, con una pequeña ventana de viento noreste y frío en Europa, coincidiendo con el tradicional pico migratorio, empuja un buen contingente de becadas hacia nuestras zonas.

Seguiremos informando.








miércoles, 20 de noviembre de 2019

Un primer resumen de la temporada de becada


Muy buenas “Becaderos viajeros”, parecía que no iba a llegar nunca la nueva temporada y como quien no quiere la cosa ya nos hemos plantado a 20 de noviembre y consumido el primer cuarto de la campaña 2019/20.

Resultado de una afortunada tarde de caza


Como suele ser habitual cuando hablamos de migratorias, la meteorología ha marcado y de qué manera el devenir de la entrada de becadas en nuestras latitudes en este primer tramo de noviembre. En mi anterior post comentaba el “veroño” que veníamos disfrutando durante el mes de octubre, con temperaturas superando los 20ºC y pocas precipitaciones. Las primeras jornadas de caza pusieron a prueba a los perros, ya que al fuera de forma típico del principio de temporada se unió el terreno escaso de fuentes y humedad, que tanto agradecen nuestros compañeros de cuatro patas.
Pues bien, desde el día de Todos los Santos que se abrió el grifo, hasta el 19 de noviembre ha llovido todos los días, de manera que en muchas zonas de Navarra se han superado los 200 litros por metro cuadrado y en algunos puntos incluso se ha duplicado esta cifra. Esta sucesión de frentes atlánticos ha venido acompañada de un flujo de viento del Noroeste proveniente de latitudes polares, por lo que las bajas temperaturas también han sido protagonistas, con la nieve cayendo en cotas relativamente bajas y nevadas de récord para la época en las montañas.

Disfrutando una temporada más con el "abuelo"


Con todo esto pudimos disfrutar de bonitas jornadas a finales de octubre en zonas altas y con algo más de humedad. Las becadas que entraron, en buen número, se concentraron en estos lugares. Buen mes de octubre en estas zonas, coincidiendo con un pequeño flujo de aire procedente del continente. Las becadas, como viene siendo habitual, esquivas y poniendo “alas en polvorosa” ante la presencia de perros y cazadores.

Como decía, a partir del arranque de noviembre el flujo de vientos se tornó marítimo, con aires siempre con toque de oeste y por tanto contrarios a la migración de nuestras amigas. Además, la nieve abundante que cubrió las montañas obligó a las becadas a desplazarse a zonas más bajas. Las ansiadas lluvias empaparon el terreno, facilitando la dispersión a las sordas que hasta ese momento estaban concentradas en los pocos lugares más favorables. El mapa de humedad de los suelos que semanalmente publica AEMET muestra que en todo el noroeste de la Península, Pirineos, Cataluña, Baleares y zonas montañosas del centro y sur la situación ha mejorado ostensiblemente respecto a lo observado hace un mes.

Las lluvias de la primera mitad de noviembre han transformado por completo la situación de humedad de los suelos. Fuente: AEMET


Por el contrario, estos vientos y frentes de origen atlántico dominantes en la primera mitad de noviembre han frenado la entrada de nuevas becadas, ya que por todos es sabido que estas aves prefieren vientos de cola y noches despejadas para realizar sus viajes migratorios. Por tanto, la sensación general es de una entrada contenida, con cuentagotas.

En lo que respecta al resto del continente, en el centro y este de Europa han permanecido ajenos a esta situación de invierno prematuro que hemos vivido en España y la temperatura en aquellos lares sigue siendo alta para la época, con escasas heladas y nieve, debido a una persistente llegada de vientos cálidos del sur.

Imagen de altura de la isoterma 0 según Ventusky del 10 de noviembre. La entrada de aire cálido en el este de Europa contrasta con la situación invernal en el Occidente.


Desde Estonia, hacia el 11 de noviembre el anillador experto Jaanus Aua  me indicaba que estaban disfrutando de temperaturas máximas de 10ºC y lluvias constantes, condiciones ideales para que las becadas permanecieran en la zona y así era, con buenas densidades encontradas en las noches de anillamiento. De hecho, de 12 becadas marcadas con transmisores por satélite en septiembre tan solo una había abandonado la zona del Báltico y llegado al Reino Unido.

Desde Hungría y hablando con el presidente del Club Húngaro de Becaderos, Dénes Fluck, hablaba en el mismo sentido. Tiempo tibio y muchas becadas, con poca prisa por marcharse.

Becadas grandes y hermosas en este inicio de campaña


Por fin y a partir del día 16 y de acuerdo con los datos que aporta el Club National des Bécassiers desde Francia en su blog becassemigration, se ha producido la salida masiva de las becadas marcadas desde el Báltico hacia el sur, por lo que parece que se han decidido a partir. Curioso el movimiento de estas becadas, algunas de las cuales han cruzado el Báltico para recalar en el sur de Suecia. Tal vez los vientos del suroeste que se están encontrando les obliguen a trazar esta ruta menos directa.

Aprovecho para recomendaros que visitéis este interesante blog francés que lleva mi buen amigo, Jean Louis Cazenave.

Los jóvenes también han tenido sus oportunidades


Volviendo aquí, también en estos últimos días se empieza a disfrutar de un movimiento más serio de becadas, coincidiendo con el cese de los temporales y unas noches de viento en calma e incluso con toques de componente norte, más propicio para la migración.
En mi caso he gozado de jornadas muy entretenidas y con el ambiente fresco, de becadas menos ariscas que a finales de octubre. Lo que me está llamando la atención, tanto en la caza como anillando, es el alto peso de las becadas capturadas. Y comentándolo con amigos coinciden en esta apreciación. Esto podría tener una doble lectura. Por un lado las becadas están haciendo trayectos más cortos, con menos gasto de energía. Y por otro, las fuertes lluvias y ausencia de heladas mantienen el suelo en inmejorables condiciones para las lombrices, fuente de alimento de las arceas.

También sorprendente el alto porcentaje de jóvenes capturadas, rozando el 100%, lo que viene a confirmar que podemos estar ante un buen año de cría.

Poco a poco se van animando las noches de anillamiento


En definitiva, ya vamos entrando en fechas críticas, en los próximos días debería producirse el gran “arreón” de la migración que marcará el devenir de la temporada 2019/20. De momento, las previsiones meteorológicas no parecen muy optimistas, con nueva entrada de vientos de procedencia sur. Confiaremos en que éstos sean contenidos y no frenen en exceso la llegada de nuestras amigas.

De momento la temporada parece normal, quizá algo por debajo de la media. Espero vuestros comentarios y opiniones al respecto.

Buena caza, con cabeza.


lunes, 11 de noviembre de 2019

Las mudas en la becada ¿Por qué son importantes?


El estudio de las mudas en las plumas de la becada es determinante a la hora de analizar algunos de sus patrones de comportamiento


Hola a todos, "Becaderos viajeros". Hoy voy a escribir de las mudas en el plumaje de la becada, un tema que a menudo trae quebraderos de cabeza a más de un cazador, pero seguro que tras este post lo veis más claro y sobre todo, comprendéis el por qué de las cosas.

Lo primero antes que nada sería explicar en qué consiste la muda del plumaje en las aves. Como sabéis, el plumaje de un ave es uno de sus aspectos más importantes. Las plumas les sirven para volar, camuflarse, aislarse del frío y del calor, comunicarse con otras aves, etc...Para un macho, por ejemplo, gran parte de su éxito durante el cortejo nupcial se basa en el buen estado de su plumaje.

¿Adulta o joven?

Por ello, para las aves es primordial mantener sus plumas en perfecto estado de revista. Y ahí entra en juego la MUDA, que a grandes rasgos es el proceso de renovación de las plumas viejas o desgastadas de un pájaro por unas plumas nuevas y de mejor calidad. En el caso de aves jóvenes se trata del cambio de sus plumas de pollo por plumas de ave adulta.

Este proceso de muda dependiendo del ave puede durar desde pocas semanas, hasta años en el caso de algunas rapaces, por ejemplo. La muda constituye una etapa crítica para las aves, ya que precisa de un gran gasto de energía y en algunas especies como el ánade real pierden la capacidad de volar durante estos días, siendo por tanto muy vulnerables frente a los depredadores.

Por ello, en las aves migratorias normalmente el inicio del viaje detiene el proceso de muda, ya que las aves necesitan concentrar toda su energía para el esfuerzo que supone la migración. Es el caso de la becada.

¿Cómo distinguimos una pluma mudada de otra que no lo está? Esto es sencillo una vez que le cogemos el truco y hacemos el ojo. Una pluma mudada suele tener color brillante, los bordes lisos y sin flecos y un aspecto de calidad, mientras que una pluma sin mudar normalmente tiene un color más apagado, mate o desgastado, bordes "despeluchados" y aspecto cutrecillo.

¿Cómo muda sus plumas la becada?

Dependiendo de la especie, tenemos un tipo de estrategia de muda diferente. La estrategia de muda Tipo 2 es la que sigue la becada y un gran número de aves. Es muy típica en aves migratorias. En esta muda al final del verano las becadas jóvenes hacen una muda parcial y las adultas una muda completa. En primavera hacen una muda parcial de plumas del cuerpo.


En apariencia ala de una becada adulta


Usease. En esta estrategia, los pollos de becada hacen lo que se conoce como una Muda postjuvenil parcial ¿Qué significa esto? Pues muy fácil. Los jóvenes de becada nacidos en primavera y principio del verano normalmente cuando llega el otoño han mudado casi todas las plumas del cuerpo y de las alas, pero no las plumas de vuelo del ala (las más grandes). Por eso se llama muda parcial o incompleta.

Así, una becada joven que cacemos en diciembre tendrá casi todas las plumas del cuerpo y parte del ala mudadas, pero otras no, por lo que si nos fijamos en algunas plumas del ala que todavía son de "pollo" podremos identificarla como un individuo joven.

Pero eso no es todo. Si estudiamos con un poco más de detalle las plumas del ala de una becada joven podremos determinar en qué parte de la primavera o verano anterior nació. 

- ¿Ah, siiii?
- Como lo oyes.

Es decir, si una becada joven tiene casi todas las plumas del ala mudadas será una Joven PRECOZ, nació al principio de la temporada de cría y por tanto le ha dado tiempo a mudar muchas plumas antes de iniciar la migración. Por contra, si una becada joven presenta muchas plumas del ala sin mudar se trataría de una Joven TARDÍA, un individuo que nació al final de la temporada de cría o procedente de segundas puestas y a la que por consiguiente el otoño le ha pillado sin poder mudar más plumas. 

¿Qué importancia tiene esto? Pues bajo mi punto de vista, mucha, sobre todo hoy en día con el problema del cambio climático. El estudio de las mudas en jóvenes y su evolución a lo largo de los años, por ejemplo, puede ser una buena herramienta para estudiar la influencia de la meteorología y sus cambios en el éxito de cría de la becada. Las sequías, los incendios o los episodios de frío o calor tienen un gran efecto sobre el porcentaje de éxito reproductivo de las becadas, por tanto, un gran número de jóvenes tardíos puede significar que las becadas han encontrado dificultades para reproducirse en primavera o simplemente que la falta de comida no les ha permitido completar la muda satisfactoriamente. Curioso ¿no?

Además de cazar, tenemos que ser conscientes de que emplear unos minutos en guardar el ala de nuestras becadas en una gran inversión a largo plazo

¿Y qué ocurre con la muda de becadas adultas? Como decíamos, la becada hace una estrategia de muda Tipo 2. En ella, los individuos adultos en condiciones normales hacen una Muda postnupcial completa. Me explico. En verano, una becada adulta, una vez que ha terminado el periodo de cría y antes de empezar la migración debería tener tiempo de mudar todas sus plumas. En septiembre sería una adulta con MUDA COMPLETA. Impresionante ¿No os parece? Esto sería lo ideal, pero no siempre se cumple. En algunos casos el período de cría se alarga más de lo previsto o hay escasez de alimento al final del verano o el otoño se adelanta. En estos casos las becadas adultas se ven obligadas a iniciar la migración y suspender el proceso de muda sin haberlo completado. En este caso hablamos de adulta con MUDA INTERRUMPIDA, lo que antes conocíamos como Muda Suspendida.

Recapitulemos. En una adulta con muda interrumpida que cacemos en diciembre encontraremos en su ala plumas de adulta mudadas (nuevas y de calidad) y plumas no mudadas (viejas y desgastadas) 

Pero ¡hey, no se vayan todavía, aún hay más!!! Puede ocurrir, trrrrrrrrr (redoble de tambores) que en el ala de una becada adulta con Muda Interrumpida veamos plumas sin mudar ¡De joven! ¡Ándale!¿Qué querría decir esto? Pues sencillamente que estaríamos ante una ejemplar de casi dos años de edad, nacido en el verano del año pasado. Concretando, pongamos que esto ocurre con una becada cazada en noviembre de 2019, pues estaríamos hablando de un ejemplar nacido en la primavera/verano de 2018 y que en su primer verano de adulto (2019) no le habría dado tiempo a hacer la muda completa de plumaje de joven a adulto.

¿Flipante no? El estudio de las mudas también permite fijar la edad de una becada en el caso de alguna adulta. De una forma barata y simple. Por ejemplo, nos puede servir para medir la presión de caza en un determinado lugar, calculando la cantidad de adultas que llegan a una determinada edad.

Por último nos podríamos encontrar con una becada con Muda Interrumpida que presente plumas sin mudar pero de adulta. Estaríamos ante una becada que en el verano anterior ya era por lo menos su segundo como adulta y a la que no le habría dado tiempo a mudar todas sus plumas, luego presenta plumas de adulta nuevas y viejas. Es decir si cazamos una de estas becadas en noviembre de 2019 hablaríamos de una becada nacida en la primavera/verano de 2017 o antes, sin poder precisar más su edad. 

El estudio de las mudas interrumpidas reconozco que ya es para nota y solo es posible con el análisis en mano de la becada por parte de alguien que ya tenga bastante experiencia viendo plumas, pero, vamos, tampoco hay que haber estudiado en la NASA para hacerlo.

Bueno, pues eso es todo. Espero que este post haya servido para que se entienda de dónde viene toda esta nomenclatura. En la web del CCB tenéis bastante información sobre los tipos de pluma que debemos mirar en las becadas para identificarlas como joven/adulto y determinar los distintos estados de mudas. Os aconsejo que le echéis un ojo.

Y recordaros la importancia de colaborar en los estudios que persigan una caza responsable y sostenible de esta maravillosa especie.

Buena caza compañeros y compañeras.

P.D. Muchas Gracias a Rubén Ibáñez y Chicho por su ayuda para redactar este post.




lunes, 4 de noviembre de 2019

La Becada, exquisita y ahora sana


¡Hola otra vez, aficionados a la becada y al pajareo en general!

Si por algo es conocida la becada es por la dificultad de su caza, su misterioso comportamiento y la exquisitez en la mesa. Para muchos gourmets es la pieza de caza por excelencia. Para mi y voy a ser sincero, no figura en mi “top 3” de platos de caza, es más, su sabor me resulta demasiado contundente. Una vez al año me apetece darme un pequeño homenaje con becadas, pero si tengo que elegir, prefiero una humilde paloma torcaz en salsa cazadora, un lomo de corzo a la plancha o el clásico arroz de liebre. Cuestión de gustos.


Setters y un cupo de becadas, no se puede pedir más


Yo creo que la fama en el plato de la becada viene en parte como consecuencia de ese halo de exclusividad que la rodea, hay cierto esnobismo alrededor de su consumo, pero, en fin, como digo, para gustos los colores. Personalmente me encanta regalar unas becadas a quien sé que las va a apreciar en la mesa más que yo.

Como digo, sabíamos que la becada era muy valorada por los más exigentes paladares, pero lo que nadie había hecho hasta ahora es analizar de manera científica la carne de la becada desde el punto de vista nutritivo. Por eso me ha llamado la atención la publicación en la revista  Journal of the Science of Food and Agriculture del artículo italiano Nutritional profiling of Eurasian woodcock meat: chemical composition and myoglobin characterization, cuyos autores son  Landi N., Ragucci S., Di Giuseppe A. M., Russo R., Poerio E., Severino V. y Di Maro A.


Una becada bien trabajada 


Según resumen los autores, la carne de aves es una rica fuente de proteínas para la dieta humana. En este marco, la becada es un ave limícola cazada en muchos países de Eurasia y que se considera una de las mejores carnes para fines culinarios. Dado que la composición nutricional de la carne de la becada aún no se había analizado, decidieron determinar dicho perfil nutricional de su carne.

Para ello se estudiaron los componentes de macronutrientes (proteínas, lípidos y ácidos grasos), así como los aminoácidos libres y totales, y se compararon con los del faisán común. Observaron que la carne de la becada contiene altos niveles de proteínas y también de aminoácidos esenciales. Además, los niveles de ácidos grasos insaturados representan un porcentaje muy alto de la cantidad total de lípidos. Entre los ácidos grasos poliinsaturados, el ácido linoleico (C18: 2, n-6) es el principal ácido graso esencial. Finalmente, hicieron la caracterización de la mioglobina (Mb) de la becada.


La carne de caza debe ser más apreciada y consumida


Como conclusión, los datos revelaron que la carne de la becada podría ser una buena fuente de proteínas crudas de calidad debido a su composición de aminoácidos y bajo contenido de lípidos. Por otro lado, la caracterización de mioglobina podría ser beneficiosa para la industria cárnica, al proporcionar información útil para la determinación de diferencias específicas de especies en la carne de aves.

Ahora ya sabemos que la becada, además de ser una delicatessen para muchos y un producto 100% ecológico y Km.0 como otras piezas de caza, también es sana, por su alto contenido en proteínas de calidad y baja cantidad de grasas. Así que ya la podemos consumir y mojar la salsa sin remordimientos, eso sí, recordando que la comercialización de becadas está estrictamente prohibida. Si la veis en un restaurante o en una carnicería, sabed que está cometiendo un acto ilegal y que esa becada puede provenir del mercado negro, sin ningún control sanitario y posiblemente capturada por furtivos utilizando métodos ilegales.

Así que ya sabéis, si tenéis un amigo becadero cuidadlo bien y que os obsequie con unas becaditas, ricas, ricas y ahora sabemos que sanas, sanas.

¡Buen provecho!


Productos de otoño Km 0. 





Becadas: la interpretación de la proporción de jóvenes

  Muy buenas, después de un tiempo vuelvo con una publicación a propósito de que estos días se leen en las redes sociales mensajes con datos...